Paranormal o Fenómenos paranormales (“al margen” o “al lado de” lo normal), es el nombre o adjetivo que se utiliza para referirse a ciertos fenómenos que, presentándose como efectos psíquicos, físicos y biológicos, según sus estudiosos no resultan explicables, en cuanto a sus causas y procesos, desde las leyes naturales establecidas por las ciencias que se ocupan de esos tres campos.
Una definición frecuentemente utilizada en la literatura científica es la de James E. Alcock (1981):1
Un fenómeno paranormal es aquel que:
- No ha sido explicado en términos de la ciencia actual;
- Únicamente se puede explicar mediante una amplia revisión de los principios de base de la ciencia;
- No es compatible con la norma de las percepciones, de las creencias y de las expectativas referentes a la realidad.
Fenómenos paranormales
1) Fenómenos paranormales llamados “de efectos psíquicos”, caracterizados por la “obtención de información sobre el mundo exterior al margen de los canales sensoriales comunes”.2 Son ejemplos:
PES: “percepción extra-sensorial”, dentro de la cual estarían incluidas: la telepatía (comunicación o transmisión de contenidos de mente a mente, pero también entre hombre y animal), la precognición (conocimiento de sucesos futuros libres), la retrocognición (conocimiento de sucesos pasados ignorados por el sujeto) y la simulcognición (conocimiento de hechos que tienen lugar en distinto espacio, en la misma unidad de tiempo). La radiestesia y telerradiestesia, la psicometría y las llamadas “mancias” estarían también incluidos, como fenómenos en los cuales la presencia o la utilización de muy diversos medios materiales excitarían presuntas facultades de PES en sujetos “dotados” o “paragnostas” (quiromancia, cristalomancia, cartomancia, cafemancia, ornitomancia, acutomancia, dominomancia, rabdomancia, astrología…).
2) Los fenómenos paranormales llamados “de efectos físicos”, en los que -siempre según sus estudiosos- se producen “efectos objetivamente detectables en el mundo exterior al margen del marco de las influencias energéticas conocidas (…): efectos mecánicos tales como el movimiento de objetos a distancia, sin el concurso de ninguna fuerza física detectable (telekinesis y psicokinesis), efectos antigravitacionales (levitación), cambios en el estado de la masa (materialización), transformaciones de energía (cambios de temperatura, producción de sonidos diversos y efectos electromagnéticos que se originan sin ninguna causa física conocida), y la influencia que ejerce aparentemente la concentración mental sobre reacciones químicas y sobre procesos biológicos”.3 La literatura especializada recoge como ejemplos de fenomenología para-física, entre otros, además de los citados: las fantasmogénesis, bilocación y espectrogénesis; los aportes e hiloclastia: apariciones y desapariciones de objetos que parecen surgir “atravesando” materia sin dejar señal; los “raps” (golpes); la clariaudiencia: audición directa de sonidos y voces para los que no se detecta causa u origen físico; la hoy llamada “transcomunicación instrumental”, que incluiría la psicofonía o parafonía y la psicoimagen o paraimagen; la ideoplastia o teleplastia: aparición de figuras y signos en medios físicos; el doblamiento de metales; la combustión espontánea; la psicofotografía (plasmación fotográfica voluntaria de contenidos mentales); los “extras” (aparición en placa de elementos no presentes al realizarse la fotografía), etc. Asimismo, dentro de los efectos para-biológicos se encuentran: las experiencias extra-corpóreas; las formaciones ectoplásmicas, con posible inclusión en ellas de los fenómenos de transfiguración; la dermografía y, dentro de ésta, la estigmatización; la transfixión; fenómenos para-higiénicos: varias formas de diagnóstico y terapia paranormales, destacando, por ejemplo, las atribuidas a los llamados “psicocirujanos” filipinos y brasileños, etc. Pero cabe mencionar que no se puede pasar desapercibido las emociones que se observan en el afectado, en este caso a una persona.
Esoterismo, ocultismo, teosofismo, espiritismo, brujería, vudú, satanismo, etc. son contextos doctrinales en los que parece haberse registrado una variada fenomenología paranormal, la cual, por otra parte, está presente también en todas las grandes religiones (así, por ejemplo, la que aparece relatada en varios libros de la Biblia o en textos dentro del budismo o del lamaísmo, etc.) y místicas. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que interesa a la Parapsicología y pretende la verificación y definición precisa de los posibles fenómenos paranormales objetivos, aislándolos e independizándolos por completo, en tanto que hechos, del contexto teórico interpretativo en que, cuando es el caso, surgen o se producen.